sábado, 24 de septiembre de 2016

Un modelo de discurso para tu colegio :) ;)

Queridos compañeros, estimada profesora; todos aquí presentes, reciban mi más cordial saludo.
Estoy aquí ante ustedes para emitir algunas palabras sobre lo que viene ocurriendo en mi prestigiosa I.E República de Panamá, específicamente hablando; sobre los problemas que se presentan en dicho plantel.
Primeramente, quisiera que me presten atención para lo que voy a decir a continuación, quizás muchos aquí ya me conocen porque hemos estudiado juntos por más de 2 años, algunos más  que otros, pero en fin; a lo que voy, es que , cuando ingresé a este colegio tuve una buena impresión de él, por ejemplo, habían alumnos responsables, docentes dedicados a su labor, una directora muy exigente y promotora de muchas obras, mayor unión entre padres de familia y compañeros del aula, todo eso y más. Lastimosamente, en la actualidad, nuestra I.E viene afrontando muchas situaciones que no la favorecen, en la cual los involucrados no sólo son alumnos sino que también cuenta con la presencia de nuestro director y compañía. Es por ello que como postulante al municipio escolar, en conjunto con mis compañeros de lista, hemos podido identificar los siguientes problemas:
La falta de compromiso por parte del personal administrativo, bueno la razón de su elección es porque estos trabajadores no hacen una buena gestión del recurso económico, lo cual, producto de ello no se da abasto para los materiales que requieren nuestros docentes y nosotros los estudiantes. Frente a esto, nosotros proponemos realizar una junta, con los involucrados y el director mismo para que así lleguen a un acuerdo donde con el pasar de los días se refleje.
Además de ello, también está la falta de organización entre los padres de familia, porque si bien es cierto, ellos son los promotores del hogar, influye mucho su opinión para nosotros, dando como resultado que hasta hoy ningún alumno está matriculado, lo que genera malestares para algunos que si lo han hecho. La solución que tenemos para esto es que se proponga llamar a una reunión donde cada tutor de salón les informe a los padres, la importancia de saber organizarse y los efectos positivos que genera, haciendo que de alguna manera estos reflexionen y cambien.
Oh como dijo Phil Jackson: “Los buenos equipos acaban por ser grandes equipos cuando sus integrantes confían unos en los otros lo suficiente para renunciar al “yo” por el “nosotros”.
Y llegando casi al final, se encuentra también , el desinterés de los estudiantes por superarse y a la vez su falta de puntualidad, hablando con propiedad en nuestro salón se ve mucho eso, quizás sea porque no entiendan al profesor o porque no les guste el curso se ven desmotivados en querer llegar a la nota más alta. Además, con respecto a la puntualidad, es molesto porque no dejan avanzar con la clase, lo que genera una incomodidad para el profesor y los alumnos que si llegaron puntual. Ante esto creemos conveniente que se contraten más auxiliares para que así se controle mejor a los alumnos, pero también que pongan en práctica para todos, las agendas que nos dieron y en ellas se les pida a cada uno que registren el número de teléfono o celular de nuestros padres para un mejor control educativo.

Frente a lo propuesto anteriormente, espero que nos apoyen con su voto y que cada uno tome una buena decisión al emitirlo en estas elecciones para el municipio escolar. Muchas Gracias.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Información sobre el DSI

La doctrina social de la Iglesia es aquella enseñanza que nace del diálogo entre el Evangelio y la vida económica social de los pueblos.
Esa doctrina busca iluminar las realidades terrenas y en ella se apoyan los pastores de la Iglesia Católica para orientar en estas materias.
La doctrina social de la Iglesia tiene como centro la dignidad de la persona humana y busca en todo momento defenderla y dar principios que ayuden a su crecimiento, a su desarrollo.
Hay siete principios, siete criterios que son muy claros y yo quisiera recordarlos hoy, como de un golpe. Son ellos los ejes claves de esta doctrina y son los ejes también para poder ayudar a todo ser humano a crecer, desarrollarse y progresar, como debe ser. Esos siete principios son los siguientes:
1. El principio del bien común.
2. El destino universal de los bienes.
3. El principio de subsidiaridad.
4. El principio de participación.
5. El principio de solidaridad.
6. El principio de los valores, fundamentalmente estos cuatro: la verdad, la libertad, la justicia, el amor.
7. Finalmente, este último, el amor, es el valor principal, porque ha de ser el que dé UNIDAD a los demás valores.
Los vemos así en su conjunto porque nos iluminan; pero yo quisiera volver la mirada sobre cada uno de ellos. Pero recordemos que para la doctrina de la Iglesia, la enseñanza de la Iglesia, para Jesucristo, como también para todo lo que es la filosofía humanista, lo principal es la persona humana, su dignidad; y todo lo demás ha de converger a la ayuda, al apoyo, al progreso de todo ser humano y de todos los seres humanos.
1. El bien común: El principio o el criterio del bien común es un principio fundamental en lo que es la vida humana y en lo que son las relaciones de los seres humanos. Para la doctrina social de la Iglesia el principio del bien común es el primero de todos los principios: todos los bienes que existen son bienes para todos los seres humanos.
La concepción es clara: Dios creó todo lo que existe para todos los seres humanos, no para una sola persona. De ahí que el principio del bien común quiere mirar no solamente a un individuo sino a todos los individuos, no a una persona sino a todas las personas.
Por eso, este principio del bien común es una tarea que nos compete a todos, y de ahí que los bienes que existen sobre la tierra han de llegar a todos los seres humanos. Para nosotros, es un criterio que tiene que estar siempre claro y es el criterio que se exige en la conducción de la vida política; por eso, un político es aquel que debe trabajar el bien común y colige con ese principio cuando busca sus propios intereses, sus propios bienes o el bien particular; y los bienes que hay en una nación, si los miramos bien, son para todos y por eso se busca que haya una igualdad en la repartición de los bienes.
Reflexionar una y otra vez sobre el bien común nos coloca y nos sitúa en un principio clave en el desarrollo y en el progreso de todo ser humano y de todos los seres humanos.
2. El destino universal de los bienes: El principio del bien común que guía la doctrina social de la Iglesia va muy unido al principio del destino universal de los bienes. Este principio nos recuerda a nosotros que todo cuanto existe tiene una dimensión universal. Nosotros hablamos del derecho de propiedad.
El derecho de propiedad privada también tiene su sentido. La propiedad privada ayuda a que las personas puedan tener un mínimo de espacio para vivir, para que se respete su libertad; sin embargo, cuando la propiedad privada se excede y viola el principio universal de los bienes, entonces, la propiedad privada ha de estar sujeta a lo que es este principio universal de los bienes. El Papa Juan Pablo II repetía que: “Sobre toda propiedad privada, hay una hipoteca de los bienes que han de llegar a todos”.
Y ese llegar a todos es llegar a todo ser humano y a todos los seres humanos y nosotros hemos de repetirlo continuamente: Dios creó todas las cosas, no para un grupo, sino para todos. De tal manera es así, que hay que buscar caminos para una justa distribución de los bienes y de las riquezas, sean éstas las que sean.
3. La subsidiaridad: En la búsqueda del progreso y el desarrollo de toda persona humana, de todo ser humano, de su dignidad, hay un principio que no se tiene muchas veces en cuenta y que hay que recordarlo también con frecuencia y volver el pensamiento y la mirada hacia él. Es el principio de la subsidiaridad, palabra que no es fácil de pronunciar, pero que es sumamente importante. Nosotros los seres humanos debemos producir lo que nosotros debemos producir. Cada ser humano tiene una responsabilidad, ante sí mismo y ante los demás, como cada grupo, como cada sociedad, pero hay limitaciones que nosotros tenemos, y es ahí donde se necesita el apoyo subsidiario.
Venir en apoyo de las familias que no pueden alcanzar las metas que deben alcanzar, de los individuos, de las personas, de los grupos, sean estos los que sean. Por eso, el Estado tiene la responsabilidad de cuidar, de velar para que cada uno de nosotros haga lo que tenga que hacer, pero que podamos recibir también el apoyo en aquello que nosotros no podamos hacer. Ese principio de subsidiaridad ayuda a que los pueblos puedan progresar y los grupos puedan avanzar. Y esto hay que decirlo no solamente a nivel nacional, hay que decirlo, también, a nivel universal: nos hemos de acompañar mutuamente los pueblos, y aunque esto no lo pidiera Dios, ni lo pidiera la doctrina social de la Iglesia, lo pide el sentido común y lo pide la razón. Se ha de apoyar a todo aquel que no puede dar todo lo que él quisiera o pudiera dar.
4. La participación: Otro principio claro en la doctrina social de la Iglesia es el principio de la participación. Es un tema sobre el que nosotros volvemos una y otra vez. La participación, como algo inherente al ser humano, hace parte de nuestra existencia.

Nosotros queremos participar y esa participación nos hace mostrar a nosotros un deber, el deber que tenemos todos los seres humanos de participar en la vida, en el desarrollo, en el progreso de los pueblos.
Por eso, una persona que no participa en los gastos de un pueblo, con sus impuestos, es una persona que no está cumpliendo con su deber. Una persona que no participa en las elecciones, por ejemplo, es una persona que se siente limitada en lo que es su derecho de participar en la elección de aquellos que lo dirigen. Esta dimensión de la participación muestra un derecho, pero también muestra un deber. Derecho y deber, el derecho de participar y el deber de participar. Por eso, cuando las personas no pueden participar todo lo que pueden en la vida nacional, se sienten limitadas.
Las dictaduras limitan la participación, pero también la participación se vuelve un desorden cuando no es regulada.
Volvamos una y otra vez la mente sobre la participación, sobre nuestro deber de participar en la vida familiar, en la vida social, en la vida del barrio, en la vida nacional, en la vida internacional. Pensemos en la participación, como un derecho y un deber.
5. La solidaridad: La solidaridad es uno de los grandes principios, o si se quiere, uno de los grandes valores que más se trata en el mundo de hoy. Hemos venido muchas veces sobre esta temática y hay que volver continuamente sobre ella. La solidaridad nos esta mostrando a nosotros como la humanidad es una y cómo tiene que apoyarse mutuamente. La solidaridad que nos mueve a nosotros a vernos como sólidos en uno nos indica que los pueblos no pueden existir si no son solidarios entre sí y que la humanidad también es así, y esto se ve de una manera muy clara en las crisis y en los problemas. Somos solidarios, hemos de ser solidarios, queramos o no queramos, pero hemos de hacerlo de manera consciente.
Los países más ricos tienen necesidad de ser solidarios con los demás y los Países pobres también han de tomar conciencia sobre esto. El Amazonas no pertenece ya a Brasil o a los países del Cono Sur, es un bien de toda la humanidad, porque lo que pasa allí afecta a la humanidad. Somos solidarios, y los seres humanos somos como un racimo de guineos: o caminamos juntos o nosotros perecemos, pero hemos de estar juntos. El principio, el criterio, el valor de la solidaridad es temática sobre la que hay que pensar y volver una y otra vez porque no solamente se ha de esperar solidaridad de los demás, sino que cada uno de nosotros ha de poner su granito de arena en el camino y en la construcción de un mundo solidario.
6. Valores fundamentales: El tema de los valores está sobre el tapete. Es un tema sobre el que hemos de volver una y otra vez, y podemos preguntarnos sobre los muchos valores que hay, y podemos enumerar decenas de valores: ¿cuáles son los fundamentales?, ¿cuáles son los más importantes, aquellos necesarios para que funcione una sociedad y que son clave también para el progreso de los pueblos?
Los cuatro grandes valores son estos: La verdad, la libertad, la justicia y el amor.
Y me voy a referir ahora a los tres primeros porque el amor, que nos une a los demás, necesita un tratamiento especial.
La verdad: sin la verdad ningún pueblo podrá avanzar. Jesucristo decía, y es lema del pueblo dominicano: “Conocerán la verdad y la verdad los hará libres”.
La verdad y la libertad: la libertad, que nosotros los dominicanos disfrutamos después de tantas dictaduras, se torna también en desorden y en libertinaje cuando no la sabemos usar. La libertad se manifiesta en la democracia, pero necesitamos de una libertad sabiamente usada. Por eso, volver la mente y la mirada sobre la libertad, es clave, y sobretodo en estos tiempos en las que disfrutamos de la libertad, para no volver a las dictaduras, pero tampoco para que la libertad se vuelva para nosotros un enemigo. Y la dimensión de la justicia: si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si nosotros queremos guardar las relaciones como debe ser, es clave y fundamental, ¿quién lo puede negar? el valor de la justicia.
Sabemos que tenemos muchos desórdenes cuando impera la mentira, el libertinaje y la injusticia. Por eso, en la doctrina social de la Iglesia esos tres valores son fundamentales y clave para la vida de cualquier sociedad.
7. La vía del amor: Podemos hablar y tocar temáticas como esta: el bien común, el destino universal de los bienes, la participación, la solidaridad, los valores de la verdad, la justicia y la libertad. Pero tenemos que decir que el vínculo que une todo esto es el amor. Sin amor, nosotros no podremos llegar a eso que deseamos: a una mayor distribución de las riquezas, a un mundo donde impere la verdad, la justicia, la libertad; donde los bienes realmente sean comunes, donde se busque el bien común.

No podemos pedirles a los políticos que se preocupen de buscar los intereses del pueblo dominicano y no sus propios intereses, si ellos no tienen amor. Se lo podemos pedir en nombre de la justicia, en nombre del respeto a los demás; el amor es necesario para todo ello. Podemos pedirle a un juez que haga la justicia, pero si ese juez no respeta a la persona humana, si ese juez no ama al ser humano y no ama a los dominicanos, será injusto. Los valores que nosotros necesitamos poner en práctica, y son necesarios todos, necesitan un fundamento, un guía, que es el amor. Por eso, el progreso de los pueblos, el bienestar de los pueblos, la mejor distribución de las riquezas, todo aquello que nosotros deseamos no se dará en efecto y en verdad, si los seres humanos son egoístas. De ahí que el camino del amor, la vía del amor, es y seguirá siendo el camino del desarrollo de los pueblos, del respeto a las personas y de los derechos humanos.



martes, 13 de septiembre de 2016

sábado, 10 de septiembre de 2016

Un ideal que alcanzar :)

Una meta que cumplir

Partiremos, dando la definición de cristiano:
Cristiano significa “discípulo, seguidor o imitador de Cristo”. Discípulo, porque cree en las palabras del maestro y se esfuerza por transmitir su mensaje. Seguidor, porque recorre el camino cristiano trazado por Cristo. Imitador, porque vive y da testimonio de Cristo en cada una de sus acciones.
El cristiano católico acepta la fe que nos fue revelada por Cristo y contenida en el magisterio de la iglesia católica, participa de los sacramentos y reconoce la autoridad de los obispos unidos al papa.
(…) Comportémonos con decencia, cómo a plena luz: nada de banquetes y borracheras, nada de lujuria y vicios, nada de pleitos y envidias. Más bien revístanse del Señor Jesucristo, y no se dejen arrastrar por la carne para satisfacer sus deseos. – Romanos 13, 13-14.
Probablemente se escuche, de manera constante el decir que tenemos una meta que cumplir, un objetivo, un propósito o un sentido de dirección hacia el cual se dirige todas nuestras energías, anhelos y esfuerzos. Pero, sabemos ¿cuál es nuestra meta con el señor?
Según fuentes externas decimos:
La meta del cristiano es una: alcanzar la felicidad y gozar de la vida eterna, aquella felicidad contenida de las bienaventuranzas

No creo haber conseguido ya la meta ni me considero un “perfecto”, sino que prosigo mi carrera para conquistarla como yo ya he sido conquistado por Cristo. (…) pero para mí ahora sólo vale lo que está adelante; y olvidando lo que dejé atrás, corro hacia la meta, con los ojos puestos en el premio de la vocación celestial, que es llamada de Dios en Cristo Jesús. – Filipenses 3, 12-14

Hay una meta para el discípulo de Cristo. Dios tiene un propósito para nuestras vidas. Él nos creó, nos llamó y nos salvó con un propósito bien definido.
El cristiano tiene también una meta que se basa en la comprensión de que no vivimos para nosotros mismos sino para el señor. Además, es crecer, pensar, vivir, dar y amar como Cristo



Desde mi punto de vista, creo que como cristianos que somos no debemos vivir de lo superficial, debemos de saber diferenciar entre lo bueno y lo malo, retribuir a nuestro creador con alabanzas, oraciones o realizar acciones que sean merecedoras de llamarnos Hijos de Dios. Es por ello que como discípulos del señor debemos darle un espacio de nuestro tiempo para él.

DIOS TIENE UN PROPÓSITO PARA NOSOTROS

Nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad
Y creo Dios al hombre a su imagen.
A imagen de Dios lo creó.
Varón y mujer los creó. – Génesis 1, 27

En Él asimismo, tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo.
En Cristo Dios nos eligió antes de la fundación del mundo, para estar en su presencia santos y sin mancha. En su amor nos destinó de antemano para ser hijos suyos en Jesucristo y por medio de él.
Así lo quiso y le pareció bien para alabanza de la gracia gloriosa que nos hacía en el Bien Amado. En él y por su sangre fuimos rescatados, y se nos dio el perdón de los pecados, fruto de su generosidad inmensa que se derramó sobre nosotros. (…) En Cristo fuimos elegidos nosotros: Aquel que dispone de todas las cosas y las somete a su voluntad decidió que fuéramos pueblo suyo a la espera del Mesías, con el fin de que sea alabada su Gloria.- Efesios 1, 4-12


Por lo tanto si fuimos escogidos por el señor para actuar de forma correcta y no mancharnos de pecado, debemos ser conscientes de lo que hacemos, no dejarse arrastrar por la carne para satisfacer nuestros deseos, porque bien sabemos que la forma en la que debemos vivir está escrita en la única fuente de información fidedigna sobre nuestro futuro: La Biblia
Dios inspiró la Biblia, ¡y sus profecías se están cumpliendo! Nada en la Biblia indica que la recompensa del cristiano es ir al Cielo.
Pero por esa misma razón es que debemos actuar correctamente para poder llegar hasta allí.
Nuestro objetivo supremo es la gloria de Dios. Fuimos creados para la alabanza de su gloria, para que, conociéndole como Padre, y sabiendo de la grandeza de su amor, nosotros también le amáramos y viviéramos para glorificarle. Dios es glorificado en la medida en que su eterno propósito se va realizando en nosotros. Y donde no debemos de pagar con el mal sino por el contrario darle la otra cara de la moneda.
En resumen: Por mi consciencia me someto a la Ley de Dios, mientras que por la carne sirvo a la ley del pecado. – Romanos 7, 25
Analizando nuestra realidad en la que vivimos, adaptaremos este tema con relación a un asunto público que de generación en generación, año tras año; viene afectando a nuestro Perú y a todos los países del mundo. En este caso nos referimos al Trabajo Infantil.
Para comprender mejor el tema, definiremos lo que es el Trabajo Infantil:
“Es aquél que priva a los niños de vivir su etapa de niñez de manera natural. Son las tareas que les impiden desarrollarse adecuadamente y de manera digna.”

Algunas de las causas por las cuales se desarrolla este problema son:
El desempleo a los jefes del hogar, pocas oportunidades de trabajo, carencia de recursos, falta de escolaridad, el pago de salarios es mínimo, la violencia intrafamiliar, la no inclusión en programas sociales (educación, salud, etc.). Así, la situación socioeconómica, la elevada pobreza en la que vive gran parte de la población rural campesina, la dificultades lingüísticas no atendidas, los procesos de urbanización ligados a la globalización y una dolarización económica y social que se expresa en los índices de distribución del ingreso, aparecen como la base que nutre el trabajo infantil.

Por lo tanto, es que nosotros como cristianos y cumpliendo el objetivo que nos encomendó el señor:
“Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Ustedes deben amarse unos a otros como yo los he amado (…)” – Juan 13, 34-35.
No debemos ser indiferentes y tolerantes frente a este hecho de ver que los niños trabajen en las calles, por tanto nuestra meta será : contribuir con los niños afectados desde el lugar que nos encontramos ayudarlos con personal profesional o con simplemente hablarle sobre nuestro creador a los involucrados de que ese niño o niña se vea expuesto a tantos peligros, decirle que hay una persona que lo observa y no dejará que le pase algo malo, que siempre lo cuidará y protegerá porque él es el único que lo sabe todo y por ende , él es el que realizará las acciones correctas para el bien siempre triunfe, haciendo que estos se sientan resguardados por nuestro señor porque de los niños es el reino de los cielos.

Bibliografía:

Fuentes escritas:
Biblia
Cuaderno del área asignada



Autora: Mishel Coraima Aranda Jiménez

sábado, 3 de septiembre de 2016

Desarrollemos una cultura de prevención , Piénsalo!

Método BARRERA:
Los métodos anticonceptivos de barrera, actúan como un medio de protección que impide que los espermatozoides del hombre lleguen a los óvulos de la mujer.

Preservativo o condón masculino

Es una funda de hule (látex) impermeable que se coloca en el pene erecto, cubriéndolo en su totalidad antes de la relación sexual. Impide el paso de espermatozoides hacia la vagina, el esperma se queda ahí evitando la fecundación del óvulo. El condón en su punta tiene una pequeña bolsita que disminuye la posibilidad de fugas.
Su efectividad como método anticonceptivo es variable (85 al 95%), la posibilidad de falla puede disminuir usándolo correcta y consistentemente en todas las relaciones sexuales.
RECOMENDACIONES ANTES DE SU USO:
·         Verificar la fecha de caducidad.
·         Abrir el paquete cuidando de no romper el condón.
·         Colocar el condón sin desenrollar en la punta del pene erecto.
·         Apretar la punta del condón mientras se extiende hasta que cubra todo el pene.
CARACTERÍSTICAS:
El condón es el único método anticonceptivo que da doble protección: contra la transmisión de VIH e ITS y un embarazo no deseado.
Existen tres materiales de condones masculinos: látex, tejido de animales y poliuretano. Los tres tipos son efectivos en prevenir un embarazo, los que son efectivos para la prevención de ITS son los de látex o de poliuretano. El condón más distribuido y utilizado en todo el mundo es el que está elaborado de látex. Los condones de látex tienen una sobrevida promedio de 5 años.

 PASOS PARA EL USO CORRECTO DEL CONDÓN MASCULINO:
Primero: siempre coloque el condón antes de que el pene toque la vagina, la boca o el ano de la pareja. Verifique que el sobre del condón tenga aire y no esté dañado y que la fecha de vencimiento no esté pasada o que la fecha de fabricación esté dentro de los 5 años de su fabricación.
CONTRAINDICADO EN:
·         Personas con hipersensibilidad (alergia) al látex o alguno de los componentes del condón
·         Disfunciones sexuales asociadas a la capacidad eréctil.
Tiny Finger Point Hand With Heart